La segunda ola vuelve a golpear las alicaídas ventas de ropa

La segunda ola vuelve a golpear las alicaídas ventas de ropa
Las restricciones a la movilidad durante mayo y principios de junio volvieron a contraer las compras de indumentaria, que ya venían golpeadas
Por iProfesional
17.06.2021 12.33hs Negocios

Las restricciones a la movilidad durante mayo y principios de junio volvieron a contraer las compras de indumentaria, que ya venían golpeadas por la disminución del poder adquisitivo de la población.  Sin embargo, la segunda ola vuelve a golpear las alicaídas ventas de ropa

A pesar de la caída de los contagios durante los primeros meses del año, las ventas de ropa no lograron recuperar los niveles previos a la pandemia debido a la caída del poder de compra de los salarios y de las jubilaciones durante el último año.

Así lo destacó la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria (CIAI), al difundir el Semáforo de la Indumentaria Argentina Junio 2021.

Desde mediados de mayo, el nuevo cierre de los shoppings centers y la reducción de la movilidad por la segunda ola volvieron a deprimir las ventas del sector.

Ademas, la disminución de la asistencia estatal empeora la situación de las empresas de la cadena, que vienen de 3 años consecutivos de contracción.

La superación de la crisis sanitaria y la recuperación del poder adquisitivo son las dos condiciones que necesita nuestra industria para comenzar a recorrer un sendero de recuperación.

La CIAI aclaró que esta edición del semáforo varios datos se comparan contra el mismo mes de 2019, dado que la cuarentena estricta de fines de marzo, abril y mayo de 2020 "distorsiona la base de comparación".

Detales del estudio

En marzo, previo a la llegada de la segunda ola en Argentina, las ventas de indumentaria y calzado en Shoppings Centers de todo el país mostraron un nivel 34,9% inferior al del mismo mes de 2019, porcentaje similar a la caída en las principales cadenas de supermercados (-32,9%). En otras palabras, el tamaño del mercado se redujo en un tercio en tan sólo dos años.

Por su parte, un reciente relevamiento de la CAME a comercios minoristas concluyó que la caída se ubicó en 27,9% comparado con mayo de 2019, lo que deja en evidencia la fuerte contracción que sufrió el mercado de indumentaria por la crisis sanitaria y económica.

Sin lugar a dudas, la caída del consumo de prendas está explicada tanto por la menor circulación social como por la caída del poder adquisitivo de la población. El poder de compra de las jubilaciones, pensiones y asignaciones familiares se redujo 5,1% entre abril de 2020 y abril de 2021, mientras que el poder adquisitivo del salario cayó 7% entre marzo de 2020 y mismo mes de 2021.

A esta dinámica se agregó la destrucción de empleo generada por la pandemia, dinámica que estuvo en línea con lo ocurrido en el resto de los países de América Latina, donde la desocupación subió a 10,5% en 2020, según un reciente informe de la CEPAL.

En relación con las importaciones de indumentaria, durante abril de 2021 se registró un nivel similar a las de abril de 2020 (-5,7% en U$S y +4,7% en kilogramos), según estadísticas del INDEC. Por su parte las exportaciones de nuestra industria tuvieron una suba interanual de 8,1% en el mismo mes.

La reducción del consumo de prendas derivó en una caída de la producción nacional de ropa de 10,8% entre abril de 2019 y abril de 2021. La segunda ola volvió a golpear al consumo y a la producción durante el mes de mayo y de junio, lo que complica aún más la situación de nuestro sector. En adelante, el avance del plan de vacunación y la llegada de la primavera permitirán superar los peores momentos de esta pandemia y levantar las restricciones a la movilidad, aunque ahora nuestro principal desafío es pasar el invierno.

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