Los vinos heroicos de la Patagonia y el auge de los nuevos pioneros

Los vinos heroicos de la Patagonia y el auge de los nuevos pioneros
Un grupo de pequeños productores, en zonas remotas y extremas, está apostando por una vitivinicultura diferente. Quiénes son los aventureros
Por Juan Diego Wasilevsky
02.07.2021 14.48hs Vinos & Bodegas

Son los pioneros de la nueva era. Van a zonas donde, hasta hace pocos años, nadie imaginaba que podía plantarse una vid y hacer vino. Son zonas alejadas de los centros urbanos, con temperaturas realmente extremas; zonas vírgenes donde casi no hay infraestructura, donde está todo por hacer.

¿Por qué hacer vino ahí? Cuando a estos pioneros se les hace esta pregunta, la respuesta, con matices, suele ser: "¿Por qué no?".

Si hubiesen querido tener "chapa" para colocar sus etiquetas en las góndolas del mundo, podrían haber apostado por terroirs de renombre, como Gualtallary o Altamira, en el Valle de Uco. Pero si algo define a un pionero es que nunca buscan el camino más directo.

Los nuevos pioneros de los vinos de la Patagonia plantan viñedos sabiendo que cada una de esas vides es apenas una palabra de un largo capítulo por escribirse. Saben que tienen que construir un nombre, una identidad. Y además, vender lo que producen. Y que ese proyecto, como si fuese poco, se vuelva sustentable.

En este contexto, los organizadores de la segunda edición virtual de Expo Vinos de la Patagonia –que nació en el año 2017 en la Ciudad de Buenos Aires y que contó con sus tres primeras ediciones en formato presencial- realizaron una presentación online durante la cual, diferentes referentes de la vitivinicultura austral argentina dijeron presente para explicar por qué apostaron por un proyecto tan desafiante.

Los nuevos vinos de Chubut

Desde la provincia indicaron que en la actualidad cuentan con 125 hectáreas y 8 bodegas activas. Y una de las regiones que más ruido viene haciendo, pese a la escasísima superficie frente al total nacional (cerca de 220.000 hectáreas) es Trevelin, una localidad ubicada en el departamento Futaleufuú, al noroeste de la provincia. Y es noticia en el mundo del vino porque en agosto del 2020 fue reconocida por el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) como una Indicación Geográfica (IG).

Las tres bodegas pioneras de Trevelin son Casa Yagüe, Viñas del Nant y Fall y Contra Corriente.

"Trevelin, como zona cordillerana tiene ciclos estacionales muy marcados y diferentes a las regiones viticultoras tradicionales, como por ejemplo las heladas, las lluvias y la nieve concentradas entre los meses de abril y agosto, que suelen alcanzar un promedio de 1.000 mm al año, y en primavera los vientos que predominan desde la cordillera y el límite con Chile", explicaron desde Casa Yagüe.

Además, señalaron que las temperaturas mínimas suelen superar los -4,5 grados en primavera y otoño, con posibilidades de sufrir heladas durante el verano; mientras que las temperaturas máximas se registran en enero y febrero, cuando superan los 30 grados centígrados. "Estas condiciones influyen en la personalidad y carácter de vinos únicos de marcada acidez natural", especificaron.

El clima es tan extremo y las heladas tempranas y tardías son tan intensas, que las bodegas deben tener siempre listos los sistemas antiheladas, con los que riegan los viñedos, formando así una capa protectora de hielo alrededor de cada uva. Es eso o perder toda la cosecha en cuestión de minutos.

Contra Corriente, una de las bodegas pioneras, fue creada por Rance Rathie y Travis Smith, que llegaron desde Montana, en Estados Unidos, atraídos por la pesca con mosca. Pero terminaron haciendo lo que pocos imaginaron: vinos.

Bodega Contra Corriente

Sofía Elena, enóloga de la bodega, explicó durante la presentación de la Expo Vinos de la Patagonia que "Chubut es una región emocionante, casi inexplorada. La historia de la provincia en el vino es muy corta, estamos en pañales, sobre todo en Trevelin, donde todo acá es chiquito, todo se hace a pulmón".

"Hay poquísimas añadas todavía y todavía estamos aprendiendo. Pero lo que notamos es que los vinos tienen un carácter especial, distinto a todo lo que se hace en el resto de la Argentina", agregó.

Contra Corriente elabora allí un Pinot Noir que exhibe una fruta de una gran pureza en nariz, bien limpia y definida, con un toque ligeramente terroso y una punta herbal, fresca. En boca es larguísimo, delgado, de pulso seco y con una energía ácida cautivante.

Viñas del Nant y Fall es otro de los emprendimientos que están escribiendo la historia en Trevelin. En 2009 plantaron Pinor Noir y luego sumaron variedades como Sauvignon Blanc y otras no tradicionales, como Riesling y Gewürztraminer. Pero es un proyecto pequeñísmo: menos de 3 hectáreas, lo que les permite elaborar cerca de 12.000 botellas por vendimia.

"El proyecto nació y año a año fuimos descubriendo el potencial de Trevelin. Y lo que aprendimos es que nuestras añadas están muy marcadas por el clima de cordillera. Los vinos son como un mapa que revelan lo que ocurrió cada año", explicaron.

"Pasar a ser parte de la historia de una región es algo muy bueno y que nos llena de orgullo realmente. Pero ser pioneros te da una responsabilidad enorme", contaron.

Viñas del Nant y Fall

Río Negro: recuperar una zona olvidada

Río Negro es, definitivamente, una provincia con mucha historia. Basta saber que Humberto Canale, que es uno de los establecimientos que son referentes de la Argentina, fue fundada en el año 1909, en el departamento de General Roca.

Sin embargo, hay otra zona con muchísima historia pero que, durante décadas, quedó en el olvido: Río Colorado, ubicada a unos 330 kilómetros hacia el este, cerca de las fronteras que la provincia comparte con La Pampa y Buenos Aires.

"Siempre me llamaron la atención los vinos de la Patagonia y cómo, con tan pocas bodegas, hacían tanto ruido. Y un día recorriendo la zona encontré en Río colorado toda una industria vitivinícola abandonada en el tiempo, con viñedos de más de 60 años, ya en estado salvaje. Y me pareció un proyecto maravilloso despertar un lugar que permaneció dormido", comentó Ezequiel Naumiec, quien le dio vida a la bodega Trina, tras haber trabajado durante más de 20 años en la industria, pero en el sector comercial y de exportaciones.

Bodega Trina

Allí, encontraron una chacra de 10 hectáreas, plantada con Malbec y con parrales muy antiguos. Los injertaron con clones de Malbec traídos tanto del Alto Valle de Río Negro como de la zona de Tupungato, en Valle de Uco.

"Lo interesante es que el lugar, al haber estado abandonado tanto tiempo, nos permitió ser orgánicos con mucha facilidad. Además, le agregamos algunos conceptos de la biodinamia", explicó Naumiec.

La primera vendimia fue en 2017 y "ahora que estamos en la cuarta vendimia, estamos realmente contentos con los vinos que estamos logrando", para luego agregar que están recuperando algunos viñedos de Garnacha y Pinot Gris.

Neuquén: un proyecto familiar

En la localidad de Senillosa, a unos 100 kilómetros al sur del ya tradicional polo vitivinícola San Patricio del Chañar, Neuquén, donde nació una de las bodegas referentes de la Patagonia, como Fin del Mundo, hay un pequeñísimo proyecto familiar que viene de dar sus primeros pasos: Puerta Oeste.

Durante la presentación, Viviana Goldstein, propietaria de la bodega junto a su esposo Julio Penros, contó que todo nació casi de casualidad: "No sabíamos nada de vitivinicultura pero un día, en la radio escuchamos sobre las bondades del vino como alimento y nos decidimos a plantar un viñedo. Todo fue hecho con mucho esfuerzo y trabajo, porque no teníamos ningún conocimiento y tuvimos que buscar ayuda en el INTA, donde recibimos capacitación".

Viviana Goldstein

Hoy, la pareja elabora unas 5.000 botellas de vino artesanal, con uvas propias y que son cultivadas con técnicas agroecológicas. En la actualidad tienen plantado Malbec, Pinot Noir y Chardonnay. Además, están empezando a producir Cabernet Franc y Torrontés Riojano.

"Al tener tan poca producción, hacemos microvinifaciones y los resultados que estamos obteniendo son muy buenos", contó, entusiasmada.

Una región resumida en una feria virtual 

Este viernes 2 de julio se realizará una nueva edición de Expo Vinos de la Patagonia, una innovadora experiencia online que propone disfrutar de los sabores, paisajes y grandes vinos del sur argentino desde la comodidad del hogar.

La feria nació en el 2017 y tuvo tres ediciones presenciales que lograron reunir a miles de consumidores interesados en descubrir las características de los vinos del sur argentino. 

Sin embargo, tras la irrupción de la pandemia, en el 2020 la expo tuvo su primera edición completamente virutal y que convocó a más de 600 personas. Ahora, llega la segunda edición, para la cual los organizadores proponen un verdadero evento gourmet. Es que, además de los mejores vinos patagónicos, quienes participen podrán disfrutar de sidras, chocolaes y un muy buen tapeo elaborado por el chef referente de esa región: Pablo Buzzo. Además, la propuesta suma un liveshow virtual 

Expo Vinos de la Patagonia propone llevar los sabores del sur a la puerta de tu casa

¿Cómo va a ser la experiencia? 

En esta nueva edición de Expo Vinos de la Patagonia participarán 15 destacadas bodegas de la región, en una selección que incluye tres vinos de Neuquén, uno de Río Negro y uno de Chubut (todos en botellas de tamaño estándar de 750ml). Entre las bodegas que participan figuran Contra Corriente, Otronia, Viñas del Nant y Fall, Fincas del Limay, Fin del Mundo, Impasse, Patritti, Puerta Oeste, Humberto Canale, Miras y Trina.

"La propuesta es dejarse sorprender por una combinación de vinos premium conformada por etiquetas de bodegas ya conocidas junto con otras por descubrir de pequeños productores, que han sido catadas previamente y aprobadas por un equipo de expertos sommeliers para participar del evento, en un mix de propuestas donde brillan los Pinot Noir, Merlot, Malbec, Cabernet Franc, Chardonnay y Sauvignon Blanc, entre otras variedades que aman el frío", explicaron desde la consultora Wine Revolution, responsable de organizar el evento. 

Datos útiles

Las entradas se pueden adquirir ingresando a www.vinosdelapatagonia.com, las que darán acceso a una experiencia ideal para disfrutar de a dos o más personas. Sus valores según lugar de residencia y tipo de experiencia gastronómica elegida son:

  • Residentes AMBA: $5.500
  • Residentes resto del país (fuera del AMBA): $6.200
  • Experiencia Gourmet VIP (sólo para Residentes AMBA): $12.000

El valor incluye todos los productos mencionados y el envío a domicilio. En todos los casos se sumará un 10% de service charge.